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Mi hijo tiene pesadillas, ¿qué puedo hacer?

Comprender qué son las pesadillas y por qué se manifiestan en el niño ayuda mucho a poner los remedios. Saber actuar adecuadamente con el niño y darle herramientas que le transmitan seguridad serán puntos clave para que supere estas situaciones.

¿Qué son las pesadillas?

¿Quién no se ha despertado alguna vez durante la noche sobresaltado porque el llanto desconsolado de un niño le ha interrumpido el sueño?. Las pesadillas son sueños muy agitados que el niño tiene durante la fase ligera del sueño. Son preocupaciones, miedos, estrés, conflictos o ansiedad que el niño va a manifestar a través de sueños.

El contenido de la pesadilla siempre viene marcado por un conflicto interno que intenta resolverse durante el sueño, siendo común que se produzcan alrededor de los dos años de edad, si bien los bebés pueden sufrirlas a causa de miedos o sensaciones nuevas.

Situaciones más comunes en las que pueden aparecer

En el momento en el que el niño empieza la guardería o el colegio, experimenta una ansiedad de separación que le hará estar más inquieto e inseguro. Si, por ejemplo, el niño va a tener un nuevo hermanito y está sintiendo celos, aunque a tí no te lo haya manifestado todavía, quizá lo exteriorice a través de una pesadilla.

Los cambios en la vida de un niño (cambio de domicilio, de colegio, de canguro, de profesora, etc.) van a producir ansiedad e intranquilidad que también se pueden transformar en pesadillas. Un divorcio, una enfermedad, una hospitalización, una muerte también pueden ser situaciones desencadenantes.

Recuerda: las pesadillas expresan emociones que mantienen al niño intranquilo. Su desencadenante no siempre es una situación realmente problemática, ya que a veces son episodios negativos vividos por el niño (p.e, ver a alguien disfrazado).

Estos sueños no deben confundirse con los terrores nocturnos que se producen durante un sueño más profundo y en el que los niños lloran con los ojos perdidos, muy asustados y con la respiración muy agitada.

¿Qué debemos hacer?

1. Durante la noche

Para conciliar el sueño:

  • Darle su muñeco preferido para dormir.
  • Leerle un cuento le tranquilizará y le ayudará a encontrar respuestas a sus miedos.
  • Para relajarle antes de dormir sería conveniente un proyector de luz o una lamparita tenue, música para conciliar el sueño, etc.

Durante la aparición de las pesadillas:

  • Acudir en cuanto le oigamos llorar sin dejar pasar demasiado tiempo para que no aumente su angustia.
  • Calmarle, hablarle despacio y de manera tranquila, acariciándole, dándole la mano, diciéndole que estás cerca de él y que no pasa nada.
  • Encender una pequeña luz muy tenue que le haga cortar con la pesadilla, procurando no despertarle del todo.
  • Quedarnos con él hasta que se vuelva a dormir.

2. Durante el día

  • Intentar resolver sus miedos hablando con el pequeño. Muchas veces el miedo puede venir producido por falta de información.
  • Si la misma pesadilla se repite durante varios días, es conveniente ayudarle a buscar un final feliz a la pesadilla, que incluso puede ser un final cómico.
  • Que el niño observe en nosotros una postura de escucha y atención cuando nos habla.
  • Buscar soluciones a situaciones problemáticas que le estén perjudicando o que el niño no sabe cómo resolver.

¿Qué NO debemos hacer?

  • No tengas al niño en ambientes con mucha excitación, ruidos, luces….etc.
  • No mantengas al niño despierto hasta muy tarde sin respetar sus horas de sueño.
  • No le metas en la cama ni que se acueste en la suya.
  • No le dejes ver programas o películas que le puedan causar angustia.
  • No le despiertes del todo cuando lloren. No es necesario.
  • No le dejes que presencie discusiones o situaciones desagradables.
  • No le dejes con dudas. Saber más le dará tranquilidad.

En resumen, las pesadillas van a marcar etapas normales en el crecimiento del niño, en las cuales va a resolver dudas y temores. Es fundamental tranquilizarle y transmitirle calma. Para prevenir y remediar miedos nocturnos es imprescindible que observemos que puede generarle inseguridad o intranquilidad.

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