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¿Cómo desarrollar la creatividad infantil?

La creatividad es un instrumento muy valioso para el desarrollo y aprendizaje de los niños que los adultos deben potenciar. Los juegos de construcciones, el dibujo y el moldeado son tres magníficos medios con los que estimular la imaginación de nuestros hijos.

En la infancia la creatividad es una vía a través de la que expresar sentimientos y pensamientos. Además es un mecanismo mediante el cual el niño conoce y se relaciona con el mundo que le rodea.

Cuando un niño pinta, moldea una figura con plastilina, construye un castillo con piezas… está desplegando todo su potencial creativo y poniendo en marcha los mecanismos de su imaginación necesarios para su desarrollo intelectual y emocional.

Resulta muy sencillo estimular la creatividad infantil dentro del ámbito familiar: animando a nuestros hijos a dedicar parte de su tiempo a pintar, moldear, construir… proporcionándoles los materiales necesarios, estableciendo un entorno adecuado, y mostrando interés por sus creaciones.

Los juegos de construcción

Los juegos de construcción, los mecanos, los bloques y similares, son adecuados para niños de todas las edades, porque además de fomentar su creatividad ayudan en el desarrollo de la inteligencia espacial y la habilidad psicomotriz.

Los primeros juguetes de construcción son los bloques, que permiten construir torres, caminos, castillos… Jugando con bloques los niños aprenden a elaborar estrategias, a usar su imaginación y a desarrollar sus destrezas creativas.

Existe una amplia selección de bloques de diferentes tamaños y materiales:

  • Los bloques de cartón y esponja son apropiados para los más pequeños.
  • Los bloques de madera son ideales para los niños en edad preescolar.

No hay que olvidar además que disponemos de muchos objetos en casa que pueden utilizarse como bloques (cajas de cereales, tetrabriks de leche o zumo…). Animando al niño a utilizar este tipo de materiales estamos además fomentando actitudes responsables con el medio ambiente, como el reciclaje, además de enseñarles el valor de las cosas sencillas.

A medida que el niño crece, sus habilidades mentales y manuales van perfeccionándose, por lo que las construcciones se deben ir haciendo más complejas, combinando diversos materiales (escayola, metal, madera…) motores, circuitos eléctricos…

El dibujo

El dibujo es un elemento fundamental en el crecimiento emocional de los niños. Es una actividad espontánea que hay que fomentar, por lo que si un niño tiene ganas de dibujar, siempre se le debe animar a que lo haga. Sin embargo, el dibujo nunca debe ser impuesto como una obligación, el niño debe sentir que tiene plena libertad para expresarse.

Es recomendable que los niños tengan contacto con el dibujo desde muy pequeños. Los primeros dibujos serán simples garabatos y poco a poco irán apareciendo formas más elaboradas. Sobre todo en las primeras etapas no se deben establecer reglas ni límites a su expresividad, es importante que dibujen y pinten como quieran.

El dibujo tiene un claro valor psicopedagógico pues interviene en el desarrollo de una amplia variedad de capacidades: psicomotricidad fina, escritura y lectura, expresión de emociones, comunicación con los demás, formación de la personalidad…

El papel del adulto a la hora de estimular el dibujo de los niños debe ser proporcionar materiales variados y atractivos, crear un espacio en casa para que el niño pueda sentarse a dibujar y orientarle acerca de algunas técnicas sencillas.

En la actualidad, el mercado infantil cuenta con un amplio abanico de materiales de pintura y dibujo:

  • Lápices: son ideales para colorear grandes superficies. Se pueden utilizar sobre todo tipo de papel y se pueden borrar. Su tamaño es el adecuado para desarrollar la motricidad fina de la mano, para que el niño aprenda a no salirse de los bordes de un dibujo cuando colorea.
  • Ceras: es el instrumento ideal para los primeros garabatos de los más pequeños, pues su forma y tamaño las hace muy cómodas de manejar.
  • Tizas: es un material suave y ligero que se rompe fácilmente, por eso exige cierta habilidad en los niños. Adecuadas a partir de los 2 años. Le ayudará a controlar la intensidad del trazo.
  • Rotuladores: son ideales para los trazos y contornos y se pueden utilizar en todo tipo de papel. Permiten controlar la presión muscular, desarrollar la coordinación y ejercitar el sentido de responsabilidad. Es difícil de borrar y por eso es recomendable a partir de los 6 años.
  • Témperas: con pincel o con los dedos. Es uno de los materiales que más les atrae y divierte, pues les permite crear nuevos efectos, mezclar colores… Cuando el niño pinta con sus dedos aprende a crear una interacción física directa con el material y a disfrutar de sentidos como el tacto y el olor.

El soporte es tan importante como los materiales de pintura. Papel, cartulina, madera… su formato, tamaño, textura y color determinarán las posibilidades y los límites del dibujo.

Una buena manera de estimular a un niño para que dibuje es adecuar un rincón de la casa para colgar sus dibujos. Puede tratarse de una lámina de corcho, la puerta de un armario o de su habitación, lo importante es que el pequeño sienta que sus creaciones son valiosas y que la familia disfruta de ellas.

El moldeado

Plastilina, arcilla, pasta de amasar… son materiales que también permiten que el niño desarrolle su imaginación y creatividad. Además, permiten estimular el sentido del tacto y las habilidades manuales.

Hasta los cuatro años, los niños suelen jugar a aplastar y estirar la plastilina. A partir de esta edad empiezan a intentar representar cosas.

  • La pasta blandita o pasta de amasar es perfecta para los más pequeños. Está compuesta exclusivamente por harina y agua por lo que el niño no corre peligro al llevársela a la boca.
  • La plastilina es ideal para niños en edad preescolar.
  • La arcilla y la escayola son materiales recomendados para niños a partir de los 6-7 años.

Como padres, debemos ser conscientes de la importancia del desarrollo de la creatividad durante el crecimiento de nuestros hijos. Fomentando actividades como la construcción, el dibujo o el moldeado ayudamos a nuestros hijos a desarrollar su imaginación, su pensamiento abstracto y simbólico y a expresar sus sentimientos y pensamientos más íntimos.

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